Archivo de la categoría ‘Memoria’

Aman/ Odian

nunca masImagen: Tamara Ciai Averbach

Texto:  Mailén Sosa, 17 años, estudiante

Es  normal:
las personas piensan,
hablan, dicen, gesticulan,
aman, odian,
dejan, los dejan, esperan, van y vuelven.
Bailan, cantan, tocan instrumentos.
Las personas escuchan, charlan, saltan,
creen, desconfian.
Aman, odian.
Caminan, corren, se detienen, las detienen.
miran, son observados,
sonrien, lloran, viajan, duermen, derpiertan.
Las personas son, sienten, quieren,
Aman y odian.
Parece lo normal.
Es su derecho, es la vida, es todo.
Hasta que alguien decide por ellas.
Y las personas siguen pensando, pero no hablan
no dicen, sus gestos son pruducto de otros.Duelen.
Son obligados a dejar todo lo que a su vida dio sentido.
Esperan, pero esa espera que dura la más pura eternidad.
Van y vuelven por donde otros -con frias armas- deciden que vayan.
Bailan, cantan, tocan intrumentos, pero tan sólo en sus sueños y sus mentes.
Ya no pueden expresar eso que tanto los movió en su Vida. Quedan sin movimiento.
Sin movimiento fisico y psicológico.
Caminan, corren se detienen, LAS DETIENEN.
Miran, ¿Miran?  Se convirtieron en números, en cosas que ya no son observados como personas.
Les quitaron la sonrisa.
Les dejaron un río de llanto,algo les dejaron, que lindo detalle de su parte.
Duermen, ¿Duermen? Despiertan, sin encontrar un motivo en su vida.
Las pesronas son: ¿son? ¿eran? .
Sienten y quieren,
sentir y querer, ambas infaltables cosas fueron modificada como ellos quisieron
a su puta manera.
Las personas AMAN y ODIAN.
La mayoria amó,
la minoria odió.
Y pueden pensar que el odio ganó, destruyó toda particula de esa gran mayoria.
Pero por favor..!!, que equivocados estaban, estan.
El odio tiene su momento. Donde explota, donde arde con todo su fuerza.
Deja rastros. Lógicamente no cualquier rastro, deja dolor, deja muerte.
Pero no avanza.
Y nos hizo mierda, nos hizo verdaderamente mierda, nos tocó hasta el fondo,
hasta el rincón que todavía no sabíamos que existia en nuestro cuerpo.
Pero el amor, los que aman, a diferencia: avanzan AVANZAN,
corren, corren, corren, saltan tan alto como hablan y GRITAAAN!!!
Salen de ese fondo desconocido y suben y salen y sonrien, SONRIEN,
¿Como sonrien? no sé, pero entienden, entienden que esa es la resistencia,
nuestra sonrisa los mata, los aniquila.
Seguimos.
Sí, SEGUIMOS.
Porque nada más en este inmenso, pero diminuto mundo, tiene el poder de atravezar meses, años, decadas, en fin, EL TIEMPO.
Nos sacan: nosotros damos
Nos cayan: nosotros gritamos.
Nos paran: nosotros corremos.
Nos achatan: nosotros enseñamos.
Nos matan: NOSOTROS PENSAMOS.
Como si una idea podria morir de tan solo un tiro.
!Ignorantes!
A 35 años de la sangrienta dictadura: NO OLVIDAMOS

Es  normal:

las personas piensan,

hablan, dicen, gesticulan,

aman, odian,

dejan, los dejan, esperan, van y vuelven. Leer el resto de esta entrada »

Cuando todavía soplan vientos de agua

cabezas* Por Lidia Fagale 

(Motor de Ideas/ Febrero2011).-Aún hoy, y a pesar de los avances como nunca antes de los Derechos Humanos, dos casos siguen impunes en nuestro país: Cabezas y Bonino. Ambos cometidos durante la gestión de Carlos Menem.
Los asesinatos de los periodistas José Luis Cabezas y Mario Bonino quizás sean los casos más paradigmáticos de una época donde la lógica neoliberal introdujo en nuestro país,  a sangre y fuego, un proceso que “mafiatizó” la economía y la política, con dramáticas consecuencias sociales. Cabezas fue asesinado hace ya 14 años, exactamente un 25 de enero; y Bonino, hace 17, un 11 de noviembre de 1993. Leer el resto de esta entrada »

34 años de la noche de los lápices

lapices2009Por Lucas Sánchez

(Motor de Ideas/ 17 de septiembre10).-“Gente que avanza, se puede matar, pero los pensamientos quedarán”. Morir por las ideas, por la razón; luchar hasta que los pies lloren, y los brazos supliquen; salpicados de sudor. No ha sido sólo una noche, sólo “unos pibes”; la conciencia despierta, alzando sus párpados al cielo, dejando caer las lágrimas de la época, nuestra época; ahora. Leer el resto de esta entrada »